GNU/Linux es muy diferente a Windows y claro, después de todo es difícil compararlos ya que cada uno tiene su manera de funcionar y cada uno es un mundo totalmente diferente. Pero sí que podríamos mencionar algunas cosillas que podemos hacer los usuarios de GNU/Linux con nuestros escritorios y que en Windows de primeras no podrías hacer, ya que su escritorio es más fijo y no está pensado para ser tan dinámico como el del pingino.
Qué te parece si empezamos comentando esta lista tan interesante que os he preparado. Así que, ¿vamos a verla? Vamos a verla!
1. Escoger el escritorio que quieras
Una de las cosas buenas que tiene GNU/Linux y que lo diferencia enormemente con Windows, es la modularidad que tiene desde el kernel hasta el mínimo detalle en el escritorio. Esto te permite escoger el escritorio que más te llame la atención o el escritorio donde más cómodo te sientas. Hay miles de distribuciones que vienen con un escritorio preinstalado, así como por ejemplo Ubuntu trae Gnome por defecto, pero también existen sus variantes con otros escritorios; y luego hay distribuciones como Debian que simplemente escoges, en el momento de la instalación, que escritorio quieres instalar. Y eso no es todo, pues todas las distribuciones, o al menos, la mayoría, permiten tener varios escritorios instalados a la vez.
2. Personalización sin límites
A diferencia del escritorio de Windows, en GNU/Linux puedes personalizar muchísimo el escritorio. Indiferentemente del escritorio que estés utilizando, normalmente la mayoría son muy versátiles y ofrecen una buena cantidad de opciones que permiten no solamente personalizar el aspecto visual como el tema, los colores, los iconos o incluso el comportamiento, sino también puedes extender dichas funcionalidades que trae por defecto, Por ejemplo, KDE Plasma y Gnome permiten instalar extensiones, y añadir funcionalidades extra.
3. Extender funcionalidades
Como estábamos comentando, es muy fácil extender la funcionalidad de los escritorios. No digo que en Windows no sea posible extender la funcionalidad del escritorio, pero como en GNU/Linux estamos ante un sistema versátil y pensado para poder ser extendido con gran facilidad, y, obvio, no solamente el sistema en sí, sino también nuestros queridos escritorios, pues es muy sencillo instalar extensiones y ampliar la funcionalidad del mismo. Y piensa que estas extensiones ocupan siempre mucho menos recursos que un programa que pretende extender la funcionalidad en Windows, ya que el escritorio de por si no está pensado para ser extendido.
4. Escritorio modular
Esto es algo con lo que suelen jugar mucho los usuarios más experimentados en GNU/Linux. Pues los escritorios por defecto vienen con una serie de herramientas que son las que complementan el ecosistema del mismo. Pero, esas herramientas se pueden cambiar por otras. Por ejemplo, en el caso de KDE Plasma, que por defecto utiliza KWin como gestor de ventanas y Dolphin como explorador de ficheros, le puedes cambiar el primero por Openbox (como ejemplo) y el segundo por Nautilus y cualquier otro software similar y modular a tu antojo el escritorio. En Windows es impensable cambiar el explorer.exe o el dwmn.exe por otros programas, y menos siendo programas de terceros.
5. No usar escritorio
Es gracioso como suena, pero si, en GNU/Linux puedes simplemente no utilizar escritorio. Puedes optar por utilizar simplemente el gestor de ventanas y un lanzador de aplicaciones, algo que mucha gente hace o, si eres más heavy, utilizar simplemente el terminal y tirar de comandos y no instalar ni escritorio ni ninguna herramienta que lo complemente.
6. Limitar el uso de recursos
Los escritorios de GNU/Linux, ya de por sí suelen consumir muy pocos recursos, ya que están muchísimo mejor optimizados, y además, no incluye tanto bloat, asi como el de Windows incluye demasiadas características, como servicios y programas que lo unico que hacen es ralentizar el sistema. Pero dejando todo esto de lado, en GNU/Linux es muy facil recortar aún más ese uso de recursos ya que, a pesar de que instalemos gran cantidad de software, normalmente este no suele afectar ni al sistema ni al escritorio de una manera tan brusca como lo haría en Windows. Así que, lo único que has de tener en cuenta, es que tengas espacio libre en las unidades de almacenamiento.