Si te propongo hablar de distribuciones, es muy probable que aparezca en tu mente la emblemática Ubuntu. Esta distribución, basada en Debian, ha sido un faro que ha iluminado el camino del mundo de GNU/Linux.
Ahora bien, ¿por qué no Ubuntu? A pesar de su popularidad y enorme comunidad, algunas decisiones de Canonical han generado cierto rechazo en la comunidad. Telemetría, acuerdos comerciales peculiares y proyectos propios que dividen opiniones.
Pero no te preocupes. ¡Hay alternativas! Puede que quieras utilizar una distribución como Ubuntu, con el sabor Gnomeo que ofrece, pero sin todas esas filosofías de Canonical. ¿Te gustaría explorar algunas de ellas?
¿Por qué no Ubuntu?
Ubuntu, una distribución ampliamente reconocida, ha construido su reputación gracias a su comunidad sólida y una extensa documentación que facilita la resolución de problemas. Al estar basada en Debian, hereda no sólo su robusta arquitectura, sino también la riqueza de paquetes disponibles. Esta abundancia ha llevado a que muchas distribuciones elijan basarse en Ubuntu, aprovechando su extensa biblioteca de aplicaciones.
Sin embargo, como todo, hay otra cara de la moneda. Canonical, la fuerza impulsora detrás de Ubuntu, ha tomado decisiones que generan controversia en la comunidad. La implementación de telemetría en la distribución y acuerdos comerciales con gigantes como Amazon y Microsoft han levantado cejas entre los usuarios comprometidos con la filosofía del software libre.
El enfoque en Snap, un formato de paquetes propietario desarrollado por Canonical, ha suscitado debates. Aunque ofrece ciertas comodidades, algunos usuarios critican la falta de apoyo a otras tecnologías paqueterías y la aparente preferencia de Canonical por su propia tienda de software Snap, desterrando completamente a Flatpak e ignorando a los DEB de Debian.
La pregunta natural es: ¿es posible liberar a Ubuntu de estas opciones controvertidas? Sí, es posible. Puedes personalizar Ubuntu, eliminando Snap, desactivando la telemetría y ajustando todo a tus preferencias. Sin embargo, la existencia de distribuciones basadas en Ubuntu que ya han realizado estas modificaciones puede ofrecer una solución más directa y conveniente para aquellos que buscan una experiencia más alineada con sus principios.
Pop!_OS
Pop!_OS, la joya del espacio cibernético desarrollada por System 76. Esta distro utiliza Gnome como su trampolín principal hacia un sabor algo diferente al original. Los genios detrás de Pop!_OS han dado su toque mágico, apodándolo Cosmic. Imagina Gnome, pero con unas extensiones que vienen de fábrica que permiten personalizar aún más el escritorio. Ahora, si eres un verdadero gnome-adicto, puedes desactivar las extensiones y sumergirte en la experiencia pura y original.
Es como tener la opción de elegir entre un menú grumete de personalizaciones. Las extensiones preinstaladas ofrecen un toque diferente a tu experiencia Gnomera, y gracias a la base Ubuntu-Debian, tienes todos los paquetes imaginables para tu viaje al espacio cósmico. ¡Una tienda de aplicaciones repleta de aplicaciones llamativas y, por supuesto, Flatpak como la salsa secreta si es que lo prefieres así!
Linux Mint
Ahora, cambiemos de rumbo y aterricemos en la refrescante Linux Mint. Esta distribución, la mejora del Ubuntu según la comunidad, ofrece una experiencia que recuerda a los gloriosos días de Ubuntu sin Snaps de fábrica. ¿Ubuntu fue la mejora de Debian? Sí, pero Linux Mint va un paso más allá según la sabiduría de la comunidad.
La tienda de aplicaciones de Linux Mint es como una tienda bien ordenada, repleta de aplicaciones deliciosas que te harán salivar por la posibilidad de personalizar tu sistema a tu gusto. Y por supuesto es otra distribución que está en contra de Snap y apuesta plenamente por Flatpak, igual que Pop!_Os.
Sin embargo, aquí no tenemos a Gnome en la opción predeterminada, ¡pero no te preocupes! Con un terminal, todopoderoso, puedes invocar el espíritu de Gnome y tenerlo junto a tu experiencia Mint.
Rhino Linux
Déjame presentarte algo más mítico, algo que podría encender la llama de su curiosidad de Ubuntu: Rhino Linux. Rhino Linux es como el héroe que combina la frescura de un rolling release al estilo de Arch Linux con la familiaridad de las versiones bianuales de Ubuntu. Así que, a diferencia de las dos anteriores, no está basada en Ubuntu LTS, sino en Ubuntu daily.
Este sistema te permite instalarte Flatpak y disfrutar de su versatilidad, o simplemente optar por no hacerlo. Pero lo más emocionante, nunca, repito, nunca te verás forzado a lidiar con esos Snaps. Es como tener la libertad de elegir tu camino sin restricciones.
Rhino Linux presenta XFCE como escritorio, una elección sólida y flexible. Pero, al igual que Linux Mint, también puedes cambiar a Gnome si así lo deseas, haciendo los pasos de Linux Mint.
Zorin OS
Ahora, cambiemos de marcha y exploremos otra opción fascinante: Zorin OS, una joya que utiliza Gnome, el mismo corazón que late en Pop_OS!. Pero, ¿qué la hace especial? Imagina tener el poder de personalizar tu escritorio con Zorin Appearance, una herramienta que, como un mago, te permite ajustar la disposición de los elementos del escritorio.
Puedes comenzar con una plantilla similar a la de KDE Plasma, pero hay opciones, ¡oh, las opciones! Puedes optar por una disposición más parecida a Gnome, con actividades y un menú en pantalla fullscreen. Zorin OS también ofrece Zorin Connect, un puente entre tu celular y el escritorio.
La única advertencia, al menos en este momento, es que la distribución se basa en Ubuntu LTS 20.04. Esto significa estabilidad, pero los repositorios pueden parecer un poco anticuados. Pero si eso no es un obstáculo para ti, entonces, ¡adelante, aventureros del software!
Vanilla OS
Finalmente he descubierto una joya que estoy encantada de compartir con vosotros: Vanilla OS. Imagina un sistema operativo que es como un Gnome puro, sin extensiones ni modificaciones, simplemente en su estado más genuino. Pero aquí viene lo interesante, ¡bienvenidos a Vanilla OS!
Esta distribución, basada en Ubuntu, destaca por su peculiaridad: es inmutable. Sí, has escuchado bien, el sistema operativo en su partición raíz está en modo solo lectura, ofreciendo una estabilidad radical. La única partición que podemos cambiar es la del usuario, brindándonos flexibilidad y personalización sin comprometer la integridad del sistema.
Es como tener un coche de carreras donde la carrocería (la partición raíz) es resistente y sólida, pero aún puedes personalizar el interior a tu gusto (la partición del usuario). Esta estructura única evita los dolores de cabeza asociados con cambios no deseados en el sistema. Y aquí viene la cereza del pastel para muchos de nosotros: ¡Totalmente libre de Snaps! Así es, Vanilla OS apuesta por Flatpak para la instalación de software, brindando una experiencia más ligera y libre de controversias.
Pero eso no es todo, amigos. Vanilla OS va un paso más allá al ofrecer una aplicación de configuración que parece sacada de una tienda de herramientas especializadas. Puedes gestionar contenedores como si fueran autos en una colección. Un contenedor Ubuntu para paquetes DEB, otro con Arch Linux, Fedora, OpenSuse... ¡esto es como tener un garaje de coches y elegir el auto adecuado para cada ocasión!
Y para prevenir fallos durante los cambios a nivel de sistema, nos presentan el sistema a/b. Lo que endurece más su estabilidad.
Conclusiones
Todas estas distribuciones no se limitan a ser solo una distribución basada en Ubuntu, sino que ofrece las mismas ventajas y eliminando los temas controversias de Canonical. Y lo mejor, cada distribución tiene su propia personalidad única.